Qué tal comenzar por confesar que a ratos inicio nuevas
entradas para el blog y las dejo a medias porque suenan un poco personales y
poco atractivas para quienes me leen?; chévere agarrar mis ganas e intentarlo
una vez más.
Comienzan a fluir las palabras y debo bajarle a la música
para escuchar sin errores mi propia voz, de esta misma manera te invito a dejar
de decidir o hacer cosas basándote en la canción que te acompaña de fondo en
esos momentos en los que debes escucharte a ti mismo. Ya lo sé, para mis amigos
varones les advierto amablemente que esta vez hablaré en términos femeninos y
principescos.
Hablando de mujeres de este siglo, aquellas que los libros
describen como “independientes, inteligentes, trabajadoras, exitosas,
elegantes, brutas por conveniencia, capaces de llevar adelante una casa, etc”; caigo
en cuenta en las características de esta moda y me atrevo a mencionar algunas:
carro, apartamentos, fotos en la playa, yates, cirugías, dientes blancos,
gimnasios, celulares, rumba…y podría seguir, pero con estos alcanzo a describir
el tono rosa de mis intensiones.
Claramente, no está mal tener esas características en
nuestras vidas, solo que poco a poco se han venido borrando otros elementos,
que vistos desde mis ojos color café, pesan más en la balanza de la felicidad. Ya
no se habla de libros (sin importar si
es literatura, ciencia, arte); la música vende por cada movimiento que genera y
no por las historias que la protagonizan; los postres alegran algunos momentos
pero cómo conservamos esa tranquilidad para usarla en casos de emergencia?
He llega’o al punto! Conocer lo que realmente te gusta a ti
y no a tu pareja o amigos, te permite elegir qué hacer, cuándo hacerlo, cómo
hacerlo y con quien hacerlo. Como mujer es un placer usar la capacidad de poder
elegir (en TODOS los aspectos deportivos jaja); “saber decir que no” cuesta
sacrificios e instantes difíciles, pero justo cuando los superas te conviertes
en un ser invencible para ellos y absolutamente atractivo para los demás. Cuando
consigues un nivel de amor propio en el cual tu corazón es lo más importante en
tu vida, y trabajas para él, dándole amor desde tus pensamientos, alimentos,
comentarios, consejos, ejercicios, estás entonces conquistándote a ti misma.
La tarea es diaria; el secreto es no bajar la guardia y
alimentar el glosario de palabras positivas que tienes en tu mente. Ya basta de
dudas, inseguridades, miedos, desconfianzas, malos pensamientos. Es el momento
de ser quien te dé la gana, sin afectar a los demás claro está. Sonríe y ponte
sexy para ti misma, de esta forma los demás te verán doblemente bien; pero solo
podrás convencer de algo a quienes te rodean, cuando hayas pasado por la calle “ti
mismo” y dobles por la curva “disfruto de mi propia compañía”; frente a estas
coordenadas sentirás un romántico olor a cariño y querrás recuperar el tiempo
perdido.
Boa Noite mis bellos y fieles lectores!
1 comentario:
Excelente manera de describir la realidad, no solo de las mujeres sino de toda la sociedad en gral. Vivimos en un época en que se busca la aprobacion del mundo y no la satisfaccion personal, donde es mas importante demostrar lo que tienes, lo que haces y los sitios donde viajas para hacer creer que somos felices y exitosos y se deja a un lado cultivar el intelecto y el alma que son realmente los medios de la evolución del ser humano.
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