Hoy, como cualquier otro día desperté temprano para irme a trabajar...en mi mente había un poco de confusión, la avena estaba tan fría como siempre y mi madre al salir de casa me dio la bendición de Dios.
Ahora! estoy sentada en mi escritorio preguntándome por qué estoy escribiendo esto, por qué tengo ganas de decirle GRACIAS a Dios, a mis padres, al vecino, a mis profesores de colegio y mis maestros de Universidad, a mi Camy, al cielo y al mar...A decir verdad no comprendo nada de lo que me inspira hacer este escrito...Aunque cuando me tomo un segundo y respiro profundo creo entender que estoy en la búsqueda de mi carácter, de fortalecer mi interior, de pensar en mi y entender que la vida es una sola y nuestra única misión es amar esta oportunidad de ver, de oír, de sentir, descubrir que el amor de Dios es nuestro a cada instante y con esto creo poder entender el sentido de mis ganas de dar gracias.
Ahora! estoy sentada en mi escritorio preguntándome por qué estoy escribiendo esto, por qué tengo ganas de decirle GRACIAS a Dios, a mis padres, al vecino, a mis profesores de colegio y mis maestros de Universidad, a mi Camy, al cielo y al mar...A decir verdad no comprendo nada de lo que me inspira hacer este escrito...Aunque cuando me tomo un segundo y respiro profundo creo entender que estoy en la búsqueda de mi carácter, de fortalecer mi interior, de pensar en mi y entender que la vida es una sola y nuestra única misión es amar esta oportunidad de ver, de oír, de sentir, descubrir que el amor de Dios es nuestro a cada instante y con esto creo poder entender el sentido de mis ganas de dar gracias.
A lo mejor, este no es de los escritos para todos los gustos, pero sé que más de un ser humano, sintiéndose persona ha reflexionado sobre su paz interior...¿tu la tienes?, porque yo aun la sigo buscando.
Gracias